RESPONSABILIDAD SOCIAL en VENEZUELA

Embajadora de las tortugas marinas en Venezuela

Posted in Uncategorized by deboralieska on mayo 3, 2009

Tortuga cardón en las orillas de Cipara. Foto: Ana María Lora

Tortuga cardón en las orillas de Cipara. Foto: Ana María Lora

 

Hedelvy Guada. Ella habla en plural todo el tiempo. Pero en realidad es el único personal fijo de la ONG que fundó en 2001 y que se dedica a proteger la vida de esos reptiles con concha que habitan el océano desde tiempos ancestrales

 DÉBORA ILOVACA LEIRO

Hedelvy Guada dice que tiene un poco de timidez. Que no le gusta que los trabajos de este tipo estén centrados en ella. Que prefiere hablar de esos animales que le resultan tan fascinantes. Esos reptiles con caparazón que ella se dedica a proteger —mejor dicho, a salvar, pues según la Unión Mundial para la Naturaleza (UICN por sus siglas en inglés) seis de las siete especies que existen se encuentran en peligro o peligro crítico de extinción— desde hace poco más de 10 años: las tortugas marinas.

Guada estudió biología en la Universidad Central de Venezuela. Cuenta que en aquella época estaba enfocada en la histología y fisiología. Entonces conoció a un muchacho que había ido para el Refugio de Fauna Silvestre Isla de Aves —importante área de desove de tortugas marinas en Venezuela— y sus intereses cambiaron. “Empecé a fascinarme con la historia de las tortugas marinas. Comencé a trabajar en cuestiones relacionadas con el tema y me vinculé con la Fundación para la Defensa de la Naturaleza (Fudena)”.

Con esa ONG realizó sus primeros trabajos en la costa occidental del país, principalmente en el estado Falcón. Luego, en 1988, tuvo su primer contacto con el estado Sucre. Guada relata que lo que observó en Cipara, la playa más larga del extremo noreste de la Península de Paria, junto con lo que le contaron los pescadores de la zona, hizo que marcara con estrellas en un mapa esos 2,4 kilómetros de arena. La cantidad de tortugas marinas que visitaban esa orilla era importante.

Por ello, en 1989, y con la ayuda de Fudena, estableció allí un primer campamento para contar el número de tortugas que llegarían a desovar y resguardar los huevos. “Pero no se hizo en la fecha adecuada. Sólo se pudo marcar tres tortugas y no pudimos presenciar la salida de los tortuguillos”, dice.

Poder realizar otro proyecto de campo como ese le tomó a Guada 10 años, pues no contaba con los recursos económicos necesarios para hacerlo. Así, en 1999, mientras terminaba una maestría con beca en la Universidad Simón Bolívar (USB) logró —junto con el grupo de personas que iría a trabajar con ella— organizar un segundo campamento en Cipara. “Lo montamos con el dinero de la beca. No fue muy productivo en número de tortugas, pero se estableció una primera estación allí, alquilando una casa en la comunidad y relacionándonos bastante con las personas locales”.

Desde 1999 hasta la fecha actual, Guada no ha dejado de realizar campamentos de varios meses de duración —de marzo a agosto— en esa playa ni un solo año. Y, a partir de 2002, tampoco ha dejado de hacer lo mismo en Querepare, otra orilla de gran importancia en Paria dado el número de tortugas marinas que desovan allí.

De proyecto a ONG. En 2001 Guada considera necesario y estratégico crear una ONG venezolana dedicada a preservar la vida de estos reptiles de mar y funda el Centro de Investigación y Conservación de Tortugas Marinas (Cictmar). En sus diez años de trabajo —aunque se creó en 2001, la labor de Cictmar data del campamento de 1999— esta institución ha liberado más de 63.000 crías y ha marcado unas 800 tortugas hembras.

“Nos hemos financiado gracias al apoyo de varias embajadas, de la Red para la conservación de las tortugas marinas en el Gran Caribe (Widecast), la empresa Ernts & Young  y a través de un programa de adopción de tortugas, nidos o viveros que funciona en nuestro sitio web”.

Pero liberar tortuguillas y marcar tortugas no es el único trabajo de Cictmar. “Realizamos actividades de promoción y divulgación (charlas, eventos, congresos, entrega de panfletos) sobre la situación de las tortugas marinas en todo el país; y les dictamos cursos de capacitación sobre el tema a los educadores, guardias nacionales, guardacostas y personas de las comunidades de Cipara y Querepare para que ellos mismos promuevan la conservación de las tortugas marinas”, dice Guada.

Para ella, lo más interesante del trabajo de todos estos años de trabajo fue descubrir que, si bien el trabajo de investigación de los biólogos es importante para preservar las especies en peligro de extinción, más importante aún es convertir en aliados a las personas de las comunidades adyacentes a las zonas en las que habitan dichas especies.

“Para lograr eso, hay que informar a la gente. Sobre todo a los niños. Ellos son los que llegan a su casa y hacen que sus padres no compren ni cocinen huevos ni carne de tortuga. Esas son las cosas que, en el tiempo, producen cambios. Sensibilizar y concientizar es un proceso que dura años, pero es necesario para que la conservación sea efectiva. Por ello, la medida de nuestro éxito es lograr que la gente de las comunidades se encargue de nuestro proyecto”.

Guada también señala que para conservar las tortugas marinas se precisa tener un espíritu integrador, pues son animales longevos y altamente migratorios. “Una tortuga puede poner sus huevos en Sucre y luego ir a alimentarse en Canadá o en la costa de África. Estamos hablando de miles de kilómetros involucrados en los que puede haber redes de pesca y embarcaciones contra las que la tortuga puede chocar, o viceversa. Y, además, está el hecho de que una tortuga tarda entre 20 y 25 años para alcanzar su edad reproductiva, lo que complica su panorama de sobreviviencia. Salvarlas es un esfuerzo global. Por eso se dicen que ellas son las embajadoras de los mares”.

Y este esfuerzo global —explica Guada—no sólo significa que hace falta mucha gente trabajando en conjunto para protegerlas, sino que, al hacerlo, también se protege todo el ecosistema marino: “Las tortugas marinas son el elemento sensibilizador primario. La gente sensibilizada con ellas no va a tirar aceite ni basura al mar. Eso hace que se viertan cada vez menos desechos en los mares y se garantiza la seguridad alimentaria del mundo, pues para que haya peces, cangrejos y pulpos para consumo humano el océano debe estar sano. Es decir, salvar las tortugas es asegurar nuestra propia supervivencia”.

Venezuela en zoom. Las zonas más importantes de desove de las tortugas marinas en Venezuela son Sucre, Nueva Esparta (Isla de Margarita, Coche y Cubagua), Los Roques e Isla de Aves. En estas orillas anidan cinco especies: tortuga verde o blanca, tortuga cabezona, tortuga carey o parape, tortuga guaraguá o maní, y tortuga cardón.

De las 70 áreas de desove que existen en la Península de Paria, Cictmar sólo trabaja en dos: Cipara y Querepare. En una temporada de anidación, estas dos playas pueden reunir cerca de 150 tortugas.“En Venezuela no tenemos la cantidad de personas necesarias para proteger las tortugas marinas”, dice Guada. De hecho, ella es el único personal fijo de Cictmar. Los integrantes de los campamentos, que están conformados por aproximadamente 12 personas, no suelen ser los mismos cada año.

Estatus de las especies

  • Tortuga verde o blanca. Se considera en peligro por la UICN y en peligro de extinción por la legislación venezolana.
  • Tortuga cabezona. Se considera en peligro por la UICN y en peligro de extinción por la legislación venezolana.
  • Tortuga carey o parape. Se considera en peligro crítico por la UICN y en peligro de extinción por la legislación venezolana.
  • Tortuga guaraguá o maní. Se considera vulnerable por la UICN y en peligro de extinción por la legislación venezolana.
  • Tortuga cardón. Se considera en peligro crítico por la UICN y en peligro de extinción por la legislación venezolana.

Fuentes: www.tortuadopcion.com  y www.iucn-mtsg.org/species/.

Cómo ayudar. Si desea colaborar con Cictmar puede adoptar una tortuga, nido o vivero a través de su página web. También puede solicitar ser voluntario durante algún campamento por ese mismo medio. Teléfono: (0414)2493626. Web: www.tortuadopcion.com. 

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2 comentarios

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  1. Lluvia del mar IZQUIERDO said, on junio 24, 2009 at 1:33 am

    Como puedo adoptar una tortuga cardon podrían hacerme llegas la informacion al correo de mi mami por fabor gracias

  2. america medina said, on marzo 19, 2010 at 12:25 pm

    voy a hacer mi tesis de graduacion en 2do de ciencias sobre el dosove de las tortugas marinas en margarita quisiera plantearme el problema de que porque desovan mas en playa parguito que en playa el agua siendo la misma costa…
    necesito toda la asesoria que puedan darme gracias


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